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Hace ya algunos años
que tome el reto personal de promover en la Península el arte del
Juego del Palo Canario. En España hay una gran afición por las artes
marciales orientales pero paradójicamente se desconocía la
existencia de esta esgrima de palos propia de las Islas Canarias.
Así que después de haber publicado numerosos artículos en revistas
especializadas, intervenido en numerosos foros, promovido seminarios
y publicado esta página en Internet, me
llena de gran satisfacción comprobar que todo ha servido
para despertar el interés hacia esta practica
no solo dentro de la península, sino también en el extranjero donde he publicado
algunos artículos.
Hoy escribo esta crónica para exponer mi
particular análisis sobre las declaraciones que recientemente se han
vertido en
algunos medios de comunicación de Canarias y en Internet. Declaraciones en las que
abiertamente y sin ningún tipo de escrúpulos se pone en duda
la autenticidad del estilo Acosta. Este manifiesto ha sido vertido
por el Colectivo Universitario del Palo Canario, (Colectivo de
practicantes pertenecientes a la Universidad de la Laguna, en
Tenerife). y están fundados en el
artículo presentado en el año 1.997 por Dña. Erika Hernández Acosta,
(una nieta de D. Polo) y titulado:
“El estilo Acosta de Juego del Palo. De la memoria y
del corazón”.
Este artículo fue
también publicado en la revista TENIQUE Nº5 (año 2.003).
Revista de Cultura Popular Canaria, editada por la misma Universidad
y que sirvió también como ponencia en el V encuentro del Juego del Palo
organizado por este Colectivo Universitario.
Sin duda alguna, utilizado conscientemente con la intención de sentar las bases sobre la afirmación:
De que el actual estilo Acosta de Juego del Palo que se practica en Tenerife, NO es el auténtico estilo de palo corto que jugaban
los maestros fundadores de este estilo (D. Polo y D.
Maximiliano Acosta).
Los siguientes párrafos en amarillo son un extracto sacados de su
página de Internet.
La Entidad
federativa ha integrado a una rama reciente de Juego del Palo
practicada originalmente por algún miembro de la Familia Acosta,
para nada vinculada con el Estilo Acosta tradicional. Así, por un
lado, la rama más nueva, con un juego poco unificado que intenta
combinar de palo largo y palo corto; ha regularizado su situación
administrativa integrándose en la Federación Canaria de Juego del
Palo, después de arrogarse el uso del nombre familiar y tradicional
de Estilo Acosta, reconocido por la AJUPAL en los 80.
Mientras, por otra parte, el núcleo principal, que conecta con los
maestros de finales del siglo pasado, se encuentra con la falta de
apoyo, cuando no la oposición, de los órganos federativos tras haber
manifestado públicamente (1997: V ENCUENTRO CANARIO DE JUEGO DEL
PALO - JORNADAS TÉCNICAS) su rechazo al señalado uso que se hace de
la denominación de Estilo Acosta, y de insistir que el Palo que
jugaban los Maestros viejos, y que todavía conservan familiarmente,
se trata de un estilo de palo corto, bien distinto al que muestra
oficialmente como Estilo Acosta. Esta situación ha llegado al punto
de que la Federación no reconoce en su Documentación, no solo ya la
Maestría, sino tan siquiera la existencia del único Jugador vivo que
practicara habitualmente con el Maestro Leopoldo Acosta y que se
encuentra en condiciones físicas para enseñar el Estilo: el Maestro
Anastasio Acosta.
El origen de esta rama más reciente parece estar en las nociones de
Juego del Palo aportadas en los años 50 por José Ramos (f.), un
jugador de Palo Largo del norte de la Isla, conocido aunque sin
escuela determinada. Esta línea de Palo Largo se desarrolló
independientemente de la antigua, presentando continuas influencias
de los Estilos Déniz y Verga, y estando actualmente representada por
el jugador Marino Acosta y algunos grupos de diverso origen
(Federados en su mayoría). Implica de hecho otra forma de jugar,
otro estilo, aunque no está mínimamente definidas ni una verdadera
línea de ascendencia tradicional de la práctica (al menos tres
generaciones), ni está claro un patrón definido de características
técnicas, puesto que parece evolucionar muy rápidamente. Por lo
tanto no cabe considerarla aun un estilo consolidado, ni mucho menos
tradicional.
Este trabajo ha sido publicado sin ninguna consideración en numerosos medios de
comunicación de Canarias y también ha sido incluido en un
libro de reciente publicación sobre el Juego del Palo.
Algunas personas
amparadas en la sombra de credibilidad que les aporta "el nombre" de una institución tan prestigiosa como la Universidad de la Laguna, la utilizan en su
propio beneficio e intentan con algunas lagunas de su memoria,
reescribir la historia del Juego del Palo. No les importa que estas
declaraciones desvirtúen la información que llegará a las
nuevas generaciones de practicantes de
Palo Canario. Nos referimos a la labor
que ha ido desarrollando D. Marino Acosta junto
a su primo Pedro (hijo de D. Polo) durante muchos años. En el
mencionado artículo es evidente que no existe una sola palabra de
reconocimiento hacia estos dos maestros. Si hace unos años el estilo
Acosta estuvo apunto de desaparecer, actualmente la realidad es bien distinta.
Eso ha sido posible gracias únicamente a la labor de D. Marino. El
estilo de los Acosta se ha convertido con el paso de los años en uno de los
estilos más practicados y reconocidos. Hoy cuenta con un nutrido grupo de alumnos e
instructores que se extienden por toda la geografía de Tenerife. D. Marino
ha sido el primer maestro en exportar esta actividad canaria
fuera de las islas, creando nuevos grupos incluso en la
Península donde anualmente se desplaza para impartir
seminarios.
Queda claro,
que la labor de promoción que ha desarrollado Marino durante muchos
años es a los ojos de este Colectivo insignificante o
inexistente. Afortunadamente, otros practicantes reconocen en este
trabajo una excelente y honrosa labor de
difusión. Estos hechos en los que podemos encuadrar a D.
Marino Acosta, a nuestro juicio no solo debería estar exento de
crítica, sino que además deberían ser motivo de ejemplo y
satisfacción.
Desgraciadamente, la atmósfera que envuelve esta practica
canaria no deja de ser muy diferente a la que ya se respira en
otras modalidades deportivas o actividades sociales dirigidas por
personas y donde se reflejan las
mismas circunstancias. La lucha por el poder, ansias de
protagonismo, rivalidades entre escuelas, maestros, asociaciones,
envidias personales y un sin fin de "miserias"
propias de la condición humana. Los que ya tenemos cierta
experiencia en esto, no por ser más inteligentes sino por haber vivido más, podemos disfrutar de un grado
más alto de discernimiento a la hora de analizar este tipo de
rumores. Sin embargo, el profano, precisamente por desconocimiento
se ve siempre abocado en dejarse influenciar por la primera
información que cae en sus manos.
Para que podamos comprender mejor el contexto donde se han originado
tales desacuerdos habría que saber que en Canarias existen varias
asociaciones y organismos que rivalizan entre si por la promoción
del Juego del Palo. Todos pretenden ser más tradicionales, más
auténticos y más dogmáticos. Las más importantes organizaciones son:
El Colectivo Universitario del Juego del Palo de la Universidad de
la Laguna y la Federación del Juego del Palo Canario (FEJUPAL). Esta
ultima institución aunque de más reciente creación ha
alcanzando un mayor prestigio y reconocimiento en los últimos años.
Quizás
porque se ha sabido adaptar mejor a los nuevos tiempos y a
las exigencias de la sociedad moderna. La legislación intenta
regular cualquier actividad relacionada con nuestras vidas, y en
este caso, las actividades culturales o deportivas en que se ha
convertido el Juego del Palo y la Lucha Canaria.
De esta forma, la
Federación del Juego del Palo (FEJUPAL) ha sido capaz de agrupar un
mayor número de practicantes, de escuelas y de maestros de familias
tradicionales. No obstante, no hay que desmerecer por este hecho la
excelente labor de difusión e investigación que años atrás desarrolló el Colectivo Universitario y que
desafortunadamente quedan ensombrecidas gracias a este tipo de
trabajos.
En el momento que se
crea la FEJUPAL, un grupo de miembros de la familia Acosta deciden
unirse a este organismo, entre ellos hay que destacar al Maestro
Santos Acosta, su hermano D. Pedro Acosta y su primo D. Marino
Acosta.
"Solamente" D. Anastasio Acosta el hijo más joven de D. Polo,
decide continuar su labor docente junto al Colectivo Universitario y
este es el origen de tal desacuerdo. Yo creo que La Universidad, las Asociaciones deberían
permanecer al margen de los desacuerdos o conflictos familiares donde
a mi entender nadie tiene capacidad de juzgar.
Pero ahora es el momento de analizar propiamente los aspecto
puramente técnicos de esta polémica, que seguramente será lo que más
nos interesa a todos los practicantes de Palo Canario y no
seguir abriendo viejas heridas que por razones políticas y
asociativas llevan
años sin terminar de cicatrizar.
El artículo presentado por Erika Hernández Acosta está redactado con
un gran gusto literario y recomiendo que sea leído íntegramente ya
que aporta una información valiosísima sobre los orígenes de esta
escuela, así como fotografías inéditas y anécdotas de D. Polo y D. Maximiliano.
Bajo estas líneas y en negrita, expongo algunos fragmentos sacados de
ese artículo. Ellos nos van a servir como base para sustentar nuestros
puntos de vista. Lógicamente en desacuerdo con las declaraciones
que ha divulgado este Colectivo. Luego, que cada cual en su sano
juicio saque sus propias conclusiones.
Erika:
Debo decir
algo en estas líneas de las características técnicas del juego del
palo que jugaba mi abuelo y que mantiene mi tío Tato (Anastasio
Acosta). Ya he señalado que yo no sé jugar al palo y por eso,
sigue diciendo más
adelante. Me
ha parecido que lo más lógico es dejar hablar a las dos únicas
personas vivas que jugaron y aprendieron con Polo Acosta y que
realmente juegan como los viejos de la familia, a palo corto.
Refiriéndose únicamente a sus tíos Santos Acosta y Tato.
En primer
lugar, quise saber qué hacia diferente al juego de los Acosta y si
ese juego se había transmitido de forma fiel. La respuesta tanto de
Tato como de mi madre Erika, fue que los Acosta siempre jugaron al
que llaman todavía palo corto.
(Sobre este comentario quiero resaltar que las únicas personas que se
pronuncian en este sentido es el propio Anastasio (Tato) y la madre
de la autora, que jamás jugo al palo. Santos Acosta, Pedro Acosta y
por supuesto D. Marino Acosta no fueron preguntados).
Para los
Acosta, jugar a palo corto significa jugar con su palo
característico entre 1,10 y 1,15 m.
Alfonso Acosta:
Hay un dicho dentro del mundo del Palo que dice:
“Un jugador de palo
no es considerado maestro hasta que no aporta una nueva punta o
técnica al juego”.
Si desde el punto de vista puramente tradicional esto es aceptado
por todos, es en definitiva porque el palo y los maestros siempre
han estado en una constante evolución. D. Polo Acosta era un vivo
ejemplo de ello, ya que era conocido por su particular manera
de jugar con una rodilla en tierra y usar su mano izquierda en
combinación con el palo. Seguramente ni sus primos Maximiliano y
Domingo, ni su tío Sebastián que también eran maestros del estilo,
tenían esta forma tan peculiar de jugar. Aunque cada jugador de la
familia Acosta daba su impronta personal a su juego todos cumplían
con unas características comunes que nos han ayudado a definir este
estilo a través de los años. El agarre centrado del palo, el juego
por debajo y los continuos cambios de manos son sin duda una de sus
más peculiares características.
No hay mejor análisis que el que uno puede realizar con sus propios
ojos. Me he fijado minuciosamente en los muchos escritos, libros,
artículos y fotografías que se han publicado de los maestros
antiguos. Que hablan de D. Polo y de D. Maximiliano e incluso del
propio Tato Acosta. Me ha sorprendido sobre manera, el tipo de palos
que usaban estos maestros. Palos de gran tamaño y considerable
grosor. Tal y como podéis ver en la foto de estos tres maestros
publicada bajo estas líneas y que contradice totalmente lo declarado
en ese
artículo por Erika, cuando afirma:
Que el palo de los Acosta tiene
unas dimensiones entre 1,10 y 1,15 m.
Inevitablemente, después
de observar las fotos, me ha surgido esta pregunta:
¿Para que
quiere un hombre un palo tan grande y tan pesado, si únicamente lo
quiere usar en la corta distancia?.
¿Parece absurdo, verdad?.

Conclusión:
Afirmar que el estilo Acosta es únicamente un estilo de palo corto,
es más anecdótico que real. Es posible, que por su particular forma
de agarrar el palo por su parte central propicie en ocasiones una
distancia de juego algo más corta de lo normal. Sin embargo, cuando
se efectúan los mandados (golpes), la mano suele deslizarse por el palo para
evitar dañarse con el palo del contrario y las manos quedan casi
juntas. Es lo que vulgarmente denominamos como Palos Pasados
y esto nos hace aprovechar más la distancia.
Quizás los maestros
antiguos en su afán por diferenciar claramente su estilo de los demás
estilos existentes en Tenerife, decidieran denominarlo de esta
forma; Estilo de Palo Corto.
Ya que la mayoría de estilos agarraban el palo solamente por uno de
sus extremos. Si embargo, no existe ninguna evidencia documental de
aquella época, ni de la actual, que demuestre que únicamente se
jugara en esta distancia. Si vemos las numerosas fotografías que
existen tanto de Polo, Santos y del propio Tato Acosta, veremos que en
todas las instantáneas fotográficas tomadas en pleno juego los jugadores se
encuentran en una distancia media-larga o incluso excesivamente
larga. Esto nos lleva a la conclusión de que en el estilo Acosta se
emplea una mezcla de distancias.

Para cualquier persona
que haya leído el mencionado artículo no puede pasar inadvertido el
hecho de que la autora siempre haga mención únicamente a la figura
de su tío Anastasio (Tato) en un afán desmedido por engrandecerlo
como maestro. Sin embargo, hay que decir que
Anastasio es el menor de
todos los hermanos que jugaban al palo y que es imposible que por
orden generacional aprendiera de su padre otro estilo diferente al
que aprendieron sus hermanos mayores.
La fotografía que mostramos más abajo fue tomada en el año 1.985 en
un acto celebrado en la Laguna (Tenerife) y fue el primer intento de
constituir una Federación de Palo que reuniera al mayor número de
practicantes de los diversos estilos y familias tradicionales. Se llamó en sus primeros comienzos AJUPAL
(Asociación del Juego del Palo), pero años más tarde se convertiría en lo
que hoy conocemos como FEJUPAL (Federación del Juego del Palo).
Incentivar
la teoría de que el estilo Acosta que se conoce hoy en Tenerife y
proveniente de la línea directa de Santos, Pedro y Marino Acosta
NO es el autentico estilo de palo corto que jugaban D. Polo y D.
Maximiliano, nos hace pensar que se hace con el animo
de crear confusión y malestar. No solo entre los diversos colectivos
de practicantes de Palo Canario donde debería imperar siempre la
camaradería y el juego limpio, sino también entre los propios familiares.
Nos llama también la atención, que estos comentarios hayan sido
originados precisamente por el Colectivo Universitario donde D.
Anastasio estaba encuadrado como maestro del estilo y no por
otros organismos.

En esta instantánea
podemos ver a un joven Marino junto a su primo Hilario (el hijo
menor de D. Polo) mostrando precisamente en su camiseta el escudo de
la Escuela Acosta. Este escudo esta formado por la foto de D. Polo y
Santos jugando sueltos sobre una pintadera guanche. En la fila de
abajo, junto a ellos dos, se ve a D. Polo Acosta en silla de ruedas.
Es incomprensible pensar que uno pueda ser reconocido maestro de un
estilo en unos momentos de la historia y diecinueve años más tarde,
cuando políticamente no le interesa a este colectivo, dejar de
serlo. Algunas personas, en su afán desmedido de protagonismo por
rescribir la historia del Palo de los Acosta debieron olvidase algún
capitulo. El capitulo del trabajo duro que durante décadas ha
realizado Marino Acosta en favor del legado de D. Polo y de toda la
familia Acosta. El ha sido el único maestro de la familia que ha
creado escuela de forma estable. La evidencia es, que el ha sido el
único maestro de la familia capaz de consolidar su trabajo que ha fructificando en
la creación de numerosas escuelas. Como la de Los Campitos, Valle
Guerra, Las Mercedes, Arafo, Santa Cruz de Tenerife, Puerto de la
Cruz, y recientemente la incorporación de Cartagena en (Murcia) como
la primera escuela existente fuera de las Islas Canarias.
Si hoy día existe una persona capacitada para decir cuales son o no
son las connotaciones propias del estilo Acosta, este es sin duda D.
Santos Acosta Acosta. El maestro más antiguo de la familia que
todavía vive. Si cualquier Colectivo se vanagloria de ser más
tradicional, más autentico o más dogmático, a D. Santos Acosta por
tradición se le debería conceder el mayor de los respetos
y el mayor crédito. El aprendió el arte directamente de su padre D. Polo
Acosta y
también de sus tíos Maximiliano y Domingo; antiguos maestros de la
familia que estuvieron en Cuba y que jugaban a lo que todos llaman Palo Corto.
También fue un
excelente jugador de palo, como declaró Jorge Domínguez en alguno de
sus libros. Enseñó a sus hermanos Pedro y Anastasio (Tato), como
también se
afirma en el polémico artículo. Pero también enseñó a D. Marino
Acosta (su
primo), al que él mismo reconoce en numerosas entrevistas como a
su mejor alumno. Por esta misma razón, no tiene ningún sentido
ni fundamento las declaraciones vertidas por algunas personas que
dirigen este colectivo.
"Si hay algo que
nunca podremos cambiar, eso es sin duda el paso del tiempo y este por suerte
o por desgracia pone a cada uno en su lugar"
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